
🔹La respiración fluye por si misma sea que estemos despiertos o dormidos. No depende de nuestra voluntad ni podemos detenerla.
🔹Pero podemos intervenirla si queremos, modificar su ritmo o profundidad. Cuando meditamos elegimos conscientemente no controlarla sino contemplarla.
🔹La respiración es gratis y universal, al alcance de ricos y pobres: todos pueden hacerlo.
🔹La respiración no podemos dejarla para otro día o en otro lugar: es aquí y ahora.
🔹Cada cambio de respiración indica una emoción interna, y así conectamos con el corazón.
👉🏼 Por eso es una gran maestra y casi todas las tradiciones contemplativas comienzan por la respiración.
¿Podemos mirar sin controlar?
Esteban Azumendi.