
Este es uno de los temores más frecuentes que sufren las personas que consultan por estrés.
Tienen una medida tan elevada a la cual ajustarse que sienten que el tiempo no alcanza para lograr todo lo que quieren y colapsan.
Los contratiempos y los tiempos «vacíos» son significados como «pérdida de tiempo». Cada momento «hay que aprovecharlo en algo útil» para no sentirse «en falta».
Y al poco tiempo de obtener ese resultado aparece el vacío «¿Y ahora que más?».
Su contracara: la frustración del desempleo y el fantasma de la pobreza.
Una sutil irritabilidad va indicando está opresión mental tan demoledora como continua. Fastidio que grita por ser libre más allá de las expectativas externas y respirar más sueltamente.
👉🏼 Recuperar el modo contemplativo es indispensable para ir más allá de nuestra la explotación productiva y afán de rendimiento.
🔹ser alguien en la vida,
🔹generar impacto y destacarse,
🔹ser reconocido.
Todo eso se trasciende cuando conectamos con lo esencial y con lo humano.
Cuando lo que brindamos no tiene que ser «lo más» y tampoco es «insignificante». Todos servimos para algo.
Sentirnos bienvenidos por otros que miran más allá de las apariencias🧘🏾♂️ Celebrando lo simple de lo cotidiano.
Todo puede estar🙌
Esteban Azumendi
http://www.estebanazumendi.com