
Una ERMITA es un lugar solitario, silencioso y austero dentro de un monasterio, que nos ayuda a entrar de lleno al propio corazón sin dispersiones.
El día comienza tempranito, y se va alternando entre meditar sentado en la propia Ermita y caminar por el bosque para percibir la naturaleza. Preparar la comida y el comer se dan en el silencio, salvó algún encuentro compartido con los monjes. Apenas alguna lectura mínima para orientar el horizonte, cuidando el priorizar la experiencia por encima del intelecto.
¿Y que hago? Escucho.
La abstinencia de estímulos cotidianos permitan un encuentro crudo y sanador desde la propia verdad.
Dónde el tiempo en silencio puede sentirse a veces pesado y a veces liviano, despertando un descanso sereno, alegre y habitado.
Dónde la consciencia disciplinada en el presente permite que emerja lo que viene ahogado en el corazón y que se vaya exponiendo a la luz.
Dónde resuena el dolor de tantos pacientes que diariamente escucho e intento acompañar.
Dondeo transpiro injusticias, soledades y miedos.
Donde se re-encienden intuiciones, anhelos y proyectos.
Dónde me asomo a tientas al misterio de mi historia, de mi identidad y de la personalisima e intransferible vocación.
Cuatro días de silencio con mucho para agradecer.
Todo puede estar ![]()
Esteban Azumendi. Octubre 2020.





Hola Esteban !
Que bueno lo del retiro. Es posible hacer algún tipo de retiro similar. Vos recomendás u organizás algo al respecto?
Quedo atento a tu respuesta.
Muchas gracias.
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Gracias Raul por tu comentario! A esta altura del año solo acompaño el curso online. Puede que el año que viene, supeditado como venga la panedamia vuelva a acompañar. Hay varios lugares sino. Que edad tenés? De dónde sos?
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