¿Qué es E.M.D.R?

EMDR es un modelo psicoterapéutico creado por la Dra. Francine Shapiro en 1987.

Inicialmente fué una técnica adicional para traumas puntuales, pero hoy se la considera como una terapia en sí misma. Su foco de trabajo está en el procesamiento de recuerdos negativos, que cuando dejan secuelas negativas afectan y distorsionan la percepción del presente y del futuro.

Una diferencia fundamental con otros modelos es que no solo trabaja con una reestructuración en la manera de pensar, de sentir y de actuar de una persona sino que transforma las raíces de dichas creencias y emociones, por medio de una transformación de los recuerdos específicos que originan las sintomatología. 

Se suele escuchar luego de un procesamiento que aun recordando la situación ya no se siente la carga emocional  o se la ve más borrosa, como si perdiera intensidad (es la desensibilización). Ésto disminuye la intrusión mental del recuerdo.  A su vez, se redefine la autopercepción de la identidad asociada a esa experiencia. Por ejemplo, del «no soy capaz» a «soy valioso».

«… en lugar de enfocar la reacción del paciente al suceso perturbador, EMDR centra su atención en el recuerdo mismo. La resultante transmutación del recuerdo que ha sido enfocado parece ocurrir espontáneamente, lo cual conduce a un cambio en las reacciones. Esto conduce espontáneamente a conductas nuevas, que aumentarán la autoestima del paciente » (Shapiro 2006)

Dado que es un trabajo en la profundidad del cerebro, es un proceso que lleva tiempo y periodicidad. Hay una gran cantidad de evidencia científica que muestra una mayor efectividad en tiempos más breves que otras terapias tradicionales.

Cuenta con un protocolo de 8 fases estandarizado mundialmente, trabajando con objetivos con un principio y un final. 

La duración de la terapia es personalizada, dependiente de la cantidad de material a reprocesar y los recursos psíquicos del paciente. 

Inicialmente, EMDR fué implementado en veteranos de guerra, víctimas de violencia física o sexual y catástrofes naturales. Pero luego se amplió a una cantidad de problemas comunes en la vida de las personas como bullying, fracasos académicos o laborales, duelos, fobias, problemas de pareja, enfermedades, adicciones, disociación, alto rendimiento, etc.  

En 2013, la Organización Mundial de la Salud destaca a EMDR como una de las dos terapias de primera línea para el estrés postraumático (TEPT). 

¿Qué sería un trauma?

Hay circunstancias que de manera evidente y casi objetiva representan un potencial traumático. Por ejemplo: un accidente, una guerra, un asalto, situaciones de violencia física o sexual, etc. Se dice que “potencialmente” porque una misma situación puede ser vivida de manera distinta para dos personas. En alguna puede representar un hecho doloroso que ya pasó, y que al tiempo las secuelas remitan naturalmente. En otras, las secuelas que afectan el funcionamiento global del psiquismo permanecen de manera crónica. En este segundo caso hablamos de un trauma. 

«En el trauma, el pasado invade el presente» (Shapiro)

Por otro lado, el trauma puede no ser un hecho puntual y visible sino la repetición de pequeñas negligencias o violencias sufridas de manera crónica. Este trauma por repetición suele ser más desapercibido pero con un impacto a veces mayor, sobre todo si se genera dentro de los vínculos significativos de la infancia generando un “trauma relacional”. Cuando además de repetitivo es producido por las mismas figuras protectoras o si las figuras protectoras descreen del daño sufrido, se genera un estado de confusión más profundo denominado “trauma complejo”.  

Por lo cual, EMDR se enfoca no solo en lo que sucedió objetivamente sino la secuela que deja en el psiquismo cuando se encuentra abrumado y supera su capacidad de respuesta.

Algunos abordajes alientan a que la persona se anime a realizar nuevas experiencias que corrijan lo aprendido en el trauma, por ejemplo, la terapia cognitivo conductual. EMDR es más ambicioso aún: en lugar de pensar o hacer repetidamente lo contrario hasta instalar un nuevo hábito, se modifica el recuerdo mismo para que deje de afectar. No se busca podar las ramas sino remover las raíces.

El cuerpo recuerda el trauma y de manera automatica reacciona «congelándose», «violentándose» o «escapando» hoy frente a situaciones distintas a las de ayer.  Si se siente excesivamente abrumado, una forma de protegerse puede ser olvidar lo sucedido por medio de la disociacion. Puede perder conexión con la sensación del cuerpo o la realidad. Esto resuelve en lo inmediato la situación crítica, pero no la repara a largo plazo.

Mediante EMDR, se acompaña al paciente a «visitar» esas recuerdos dolorosos  para movilizar los recursos latentes que quedaron enterrados en la situación traumática. Este desafío se sustenta sobre un postulado básico de EMDR que es la natural tendencia hacia la salud y la confianza en el cerebro para digerir y transformar en adaptativo aun lo más adverso que se pueda vivir.  EMDR busca atravesar el dolor mirándolo de frente, revivirlo desde la seguridad del presente para restaurar la confianza, la esperanza y la capacidad de amar de cada ser humano.  

EMDR es una terapia experiencial, con un sensible cuidado para que el cerebro pueda trabajar dentro de sus márgenes de tolerancia. Es el mismo cerebro del paciente el que marca el ritmo del proceso recuperando el poder perdido por el trauma.  En todo momento el paciente tiene el control de la situación.

Es una terapia pragmática, porque se van evaluando los resultados del procesamiento sesión a sesión, de acuerdo a un plan de tratamiento diseñado en la evaluación inicial. 

EMDR no solo trabaja con el pasado, sino sobre todo con el presente y el futuro. El cerebro está orientado para responder adaptativamente al presente y el cerebro humano especialmente para anticipar amenazas y oportunidades futuras. La memoria es la reserva de aprendizajes acumulados cuya función biológica es mejorar la capacidad de respuesta en el presente. Por eso, también se hace foco sobre los disparadores actuales y sobre los desafíos futuros. Se vuelve al pasado, pero para tomar envión hacia el futuro. 

¿Conviene remover el pasado o es mejor no pensarlo? 

Solo si al evocarlo produce malestar. El malestar indica un procesamiento incompleto, como cuando una comida cae mal y se hace difícil la digestión. Por más que se piense en otra cosa, el reflujo vuelve y cuando percibe comida el cuerpo reacciona con aversión. El propio cuerpo marca el ritmo y su necesidad.   

¿Y el tiempo no cura las heridas?

A veces si, a veces no. Es como una herida fisica: si no se infecta, el tiempo favorece la cicatrización. Pero si hay una infección, el tiempo produce una mayor infección y perjudicar otros órganos. 

¿Cómo me doy cuenta de que hay una “infección” traumática? 

Cuando al recordarlo produce malestar, o se evidencia sintomatología que no cambia. El humo indica la presencia del fuego. Ante una situación dolorosa, algunos indicadores actuales pueden ser la culpabilización mal atribuida, la auto desvalorización, la sensación de indefensión o fragilidad, la impotencia o falta de control, etc.  También puede ser reacciones desproporcionadas, angustia en el cuerpo, somatizaciones, el aislamiento emocional, etc. Un ejemplo paradigmático es el combatiente de guerra que se siente culpable por no haber podido salvar a sus compañeros cuando todo superaba sus posibilidades. En este caso, se puede  empezar a soltar la fijación del pasado cuando la culpa se ubica en el lugar objetivo.

¿Hay evidencia científica?

Uno de los mecanismos más distintivos de EMDR es la utilización de la estimulación bilateral por el movimiento de los ojos, de ahí inicialmente las siglas “Eyes” “Movement” “Desensitization” and “Reprocessing” (E.M.D.R.). Parece ser que el movimiento bilateral estimula el mecanismo natural del sueño en fase R.EM (rapid eyes movement) donde los ojos se mueven y donde se produce el soñar, que sería como la digestión cerebral de las emociones y de las experiencias para consolidarlas en la memoria de largo plazo. El movimiento de los ojos no se trata de algo esotérico ni alternativo, sino de un mecanismo estudiado por las neurociencias con base biológica que la terapia trata de estimular de manera voluntaria. Hay una gran cantidad de evidencia científica acerca de la efectividad del modelo, considerando que hoy son más 8 los mecanismos que intervienen en dicha efectividad (más allá de la estimulación bilateral).

EMDR es un modelo terapéutico, con entrenamientos mundialmente estandarizados y certificados por el EMDR institute (USA) https://www.emdr.com/ orientados a ser aplicados exclusivamente por psiquiatras y psicólogos matriculados, ya que al trabajar con las profundidades del cerebro pueden movilizarse mecanismos complejos y disociativos que requieren una formación clínica especializada. Para conocer su difusión en Argentina ver en https://emdribargentina.org.ar/

Dra. Francine Shapiro (1948-2019)

En muchos motivos de consulta una acertada orientación y comprensión del problema es suficiente para producir un cambio positivo. Pero cuando algunos patrones están muy arraigados y la fuerza de voluntad no alcanza, se requiere descender a un nivel más profundo y EMDR trabaja sobre el origen de la personalidad. 

Esteban Azumendi

Terapeuta y Supervisor EMDR Certificado. EMDR Iberoamérica Argentina

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